Armando Riesco actor boricua pisa duro en cine de Hollywood

lunes, 15 de noviembre de 2004

 

Aixa Sepúlveda Morales  PRIMERA HORA

 

El actor puertorriqueño Armando Riesco siempre se vislumbró formando parte de "ese dos por ciento" de actores hispanos que logran destacarse en el cine norteamericano.

 

La reciente exhibición de cinta "Garden State", en el San Juan Cinemafest, ha traído a las salas de su tierra al novel actor que poco a poco se abre camino en el cine hollywoodense.

 

"Hay amigos de mi papá que dicen que del bibí a la caneca no se puede ir muy rápido", apunta el artista vía telefónica a PRIMERA HORA.

 

"Y me gusta cómo ha estado llegando todo. Acabo de filmar una película y ahora tengo que volver a buscar. Ya no es lo mismo que cuando llegué a Nueva York, que estaba en un apartamento lleno de ratas, poco a poco he ido progresando y me parece que un paso más paulatino me viene mejor... así que sigo trabajando y vamos a ver cómo va la cosa. Hay que seguir trepando de nivel a nivel", cuenta desde su apartamento en la ciudad de Nueva York, en torno a su más reciente filme "National Treasure", que protagoniza el actor norteamericano Nicolas Cage.

 

Claro en carrera de actuación

 

El joven de 26 años no transita por la actuación por accidente. Tras su graduación de cuarto año del Colegio San Ignacio, en Río Piedras, partió a Northwestern University, en Chicago, a estudiar teatro en 1995.

 

Ya tenía claro que su carrera la levantaría en Estados Unidos, pues, más allá de querer formar parte de los actores que se destacan en Hollywood, sabía que intentarlo en la Isla le resultaría más difícil por la falta de taller.

 

"Para ser honesto, no consideré la posibilidad de quedarme en Puerto Rico. Desde un principio, siempre deseé hacer cine y las posibilidades me parecieron muy limitadas (en la Isla), aunque me encantaría volver a Puerto Rico a trabajar, y en otros países de Latinoamérica... me encantaría hacer una película mexicana o argentina. Pero, la realidad es que, de una decisión que no suena muy razonable, como lo es ser actor, pensé que debía venir a los Estados Unidos y unirme a ese dos por ciento de los actores que vienen y se destacan", comenta sobre los actores hispanos.

 

"Garden State", que se exhibió la pasada semana, permitió que Armando Riesco se convirtiera en "Jesse", un joven millonario que, a pesar de poseer tanto dinero, "anda perdido en la vida, no tiene rumbo".

 

"Jesse" es uno de los amigos de la infancia del personaje principal "Andrew Largeman", encarnado por el también director del filme, Zach Braff, quien intentará hallar sentido en su vida y en la de sus amigos.

 

En "National Treasure", el actor dará vida al agente del FBI "Hendricks", que junto a un grupo de investigadores tratará de capturar a "Benjamin Franklin Gates", encarnado por Nicolas Cage, quien robó la Declaración de Independencia.

 

De su trayectoria y actores favoritos

 

Cuando Armando Riesco se encontraba en su último año de escuela superior, falleció uno de los actores puertorriqueños destacados en el cine norteamericano que deseaba emular: Raúl Juliá.

 

"De Puerto Rico recuerdo siempre a Raúl Juliá, desde que salió en 'Adams Family', y me acuerdo que, cuando era senior, se murió. Fue una persona que hizo un trabajo que me encantó y ahí hay un ejemplo de que sí se puede, ah, bueno y en Benicio (del Toro) también", destaca Armando, quien nació en Mayagüez y cuyos padres Armando y Blanca Riesco viven en Guaynabo.

 

Desde que ingresó a la universidad, en Chicago, se mantuvo firme en que su vida la dedicaría a la actuación, pero mientras estudiaba "tenía que pagar la renta, trabajando como entrenador en un gimnasio".

 

"Hice en Chicago la obra 'Four' y el director dijo que si la hacía en Nueva York me buscaba. Hacía de 'Dexter', que era mitad puertorriqueño y mitad blanco, era un personaje bien chulo. Un viernes me llamaron y me dijeron si estaba en Nueva York martes me quedaba haciendo el personaje. Puse todo en cajas y me fui. Hice la obra en un teatro de 70 asientos y no me pagaron, pero, por suerte, vino el (periódico) New York Times a hacer una reseña y habló de ella como algo 'espectacular', y un teatro más grande la compró y se la llevó. Y nos pagaron un poco y ahí pude sacar agente y empecé a audicionar", rememora el actor, quien argumenta que "el teatro en Nueva York funciona de acuerdo a lo que diga el New York Times".

 

Tras este paso por un pequeño teatro Off-Broadway, "en donde había hasta un gato que se paseaba por el escenario", su carrera se ha ido abriendo paso en el cine, en el que dice, no ha podido encarnar un personaje hispano "porque dicen que parezco más blanco". Esto, por su color de cabello rojo y su "inglés sin acento".